sábado, 1 de septiembre de 2012

EL TIGRE

Radamel Falcao
Presentación Falcao Atlético (recortada). JPG
La información personal
Nombre y apellidosRadamel Falcao García Zárate
Fecha de nacimiento10 de febrero 1986 (edad 26)
Lugar de nacimientoSanta Marta , Colombia
Altura1,77 m (5 pies 10 pulg)
Jugar la posiciónHuelguista
Información del club
Club actualAtlético Madrid
Número9
* Carrera senior
AñosEquipoAplicaciones (Gls) 
2005-2009River Plate110(49)
2009-2011Porto85(72)
2011 -Atlético Madrid36(27)

sábado, 23 de junio de 2012


"El fútbol empieza en la calle"

Zinedine Zidane, enrolado en varios proyectos benéficos, conversa con EL PAÍS sobre su nueva vida, la forma en que educa a sus hijos y los valores que le han acompañado desde su infancia

De vez en cuando le ven por el norte de Madrid repostando en una gasolinera, esperando mesa en algún restaurante italiano o recogiendo a sus hijos a la puerta del Liceo Francés entre una riada de niños distraídos que ya no le identifican con un dios. El año pasado apareció por Valdebebas y jugó algunos partiditos con los veteranos del Madrid. Hubo quien se quedó perplejo ante su estado físico. "¿Pero cómo es posible que te hayas retirado? Si todavía podrías estar jugando...", le preguntaron. Por toda respuesta obtuvieron ese susurro misterioso, ese movimiento de los hombros como un aleteo y esa mirada extrañada de cernícalo.
Dicen sus amigos que Zinedine Zidane tiene pánico a hablar en público. Es un tipo tan raro que le resulta imposible mentir a conciencia, consecuencia casi inevitable de cualquier exposición pública. Sigue enfundado en sus viejos vaqueros, lleva los mismos zapatos de cuero negro que gastaba cuando estaba en activo y las camisas de algodón le sientan igual. A sus 37 años, habla tan poco como cuando tenía 17 y cuando lo hace va liberando palabras con un hilo susurrante y entrecortado que amenaza con interrumpirse. Pronuncia cada sílaba con una inquietud adherida. El timbre de su voz es juvenil, casi pueril. Como si una parte de su alma siguiese deambulando por las plazuelas de La Castellane, su viejo barrio marsellés, colgado de una colina. A pesar de haber vivido durante 17 años metido hasta las cejas en un negocio que somete a niños y adultos a complicadas tensiones físicas y morales, ha salido de la picadora de carne con tantas ganas de pasar inadvertido como de sentir que puede hacer lo que él llama "algo importante".
"Me gustaba que nos hicieran goles para hacer más. Es bonito no saber qué pasará"
"Cristiano quiere ser el mejor y lo dice. Yo no he sido el mejor, pero lo he intentado
"Algo importante", para Zidane, no es acudir todos los domingos al palco del Bernabéu a entablar relaciones con la élite empresarial española. A pesar de que su amigo Florentino Pérez le ha ofrecido el cargo que quiera, ha preferido representar al Madrid sólo en casos especiales y siempre sin cobrar. Desde que dejó el fútbol profesional, dedica el tiempo a la familia, a los amigos, a colaborar con un par de patrocinadores y a la Asociación Europea Contra la Leucodistrofia (ELA), enfermedad degenerativa que destruye el sistema nervioso y que afecta sobre todo a niños. "Soy el padrino de la ELA en Francia y estoy encantado", dice; "hemos conseguido ayudar a muchas familias, a muchos niños, para que puedan tratarse, vivir con normalidad, estudiar... Siento que estoy haciendo algo importante".
La mayoría de los grandes futbolistas, después de alcanzar la condición de símbolos, se retiran en busca de nuevas satisfacciones relacionadas con el poder: negocios, cargos en organismos administrativos, cargos de representación, presidencia de clubes y dirección técnica de grandes equipos. A Zidane todo esto le importa menos que una higa. "¿Qué puedo decirle?", se encoge de hombros y sonríe; "nunca pensé en ganarme la vida como me la gané. No jugué al fútbol para ganar dinero. Jugué al fútbol porque nunca pensé que pudiera hacer otra cosa. Y el fútbol me dio todo. Y cuando digo todo es todo. Dinero, valores... Ahora sólo quiero una cosa: poder transmitir a todos lo que aprendí. Para que, por lo menos, haya un referente. No digo que yo sea un referente, pero los niños tienen que pensar siempre en eso. Mi referente fue Enzo Francescoli. Siempre quería ser Enzo: admiraba esa idea de nobleza, de trabajo, de esfuerzo...".
Una vez retirado del fútbol, en vez de intentar explorar nuevos negocios, Zidane hizo el viaje de retorno. Se propuso conocer personalmente a su ídolo de la infancia, el uruguayo Enzo Francescoli, al que descubrió como hincha, cuando acudía al Velódromo de Marsella a ver al Olympique hace más de 20 años. "Sin saberlo, Enzo me ayudó para todo", recuerda; "cuando tienes 14, 15, 16 años... Es la peor edad. Te preguntas qué vas a hacer, contestas a tu padre, te juntas con quien no debes y eres fácilmente influenciable. Ahí tienes que tener algo a lo que aferrarte para concentrarte en algo importante. Para mí, fue Enzo. Cuando se lo digo, se alegra, pero no entiende exactamente cómo me ayudó. Además, cuando le veo, no hablamos de igual a igual. Mi sensación de respeto me contiene. Él ha sido... Cuando le conocí, me impresioné aún más. Me dije: 'Al final, he tenido razón'. Tuve una buena intuición".
Desde hace semanas, Zidane y Francescoli se han unido en un proyecto común. Apadrinan la academia de fútbol Cracks, que a partir del próximo 15 de marzo reunirá en Madrid a jugadores mayores de 16 años seleccionados en varios países entre jóvenes que aspiran a ser profesionales. Sus actividades se televisarán con formato de reality show y, al final del curso, se elegirá a un ganador cuyo premio consistirá en hacer la próxima pretemporada con un equipo de la Liga.
"El fútbol se empieza a jugar en la calle", explica el francés; "ahí aprendes que no estás solo en el mundo y que hay otros que quieren lo mismo que tú, que te pueden ayudar si tú los ayudas. A mí me gusta ver el tenis, pero no podría haber hecho una carrera en el tenis. Me gusta estar con los compañeros. Cuando intercambias cosas con otros, mejoras. En la academia del Cannes, con 14 años, me enseñaron esto. Los verdaderos límites los encuentras en las escuelas porque en la calle, cuando acaba el partido, haces lo que quieres. En la academia hay reglas. Reglas para dormir, reglas para levantarse de la cama, reglas para comer... Toda mi vida ha sido así".
"Ahora los chicos tienen mucha presión", observa; "pero el fútbol es así. Yo también tenía esa presión con 15 años. La presión de estar siempre a tope, la presión de tener que ganar... Y para eso tienes que dormir bien, comer bien... Si todos los días te impones comer sano, eso es una buena presión. Una presión que yo quería. La presión mala es la que te obliga a ser el mejor del mundo. A mis hijos les digo que pueden jugar sin tener que ser los mejores. Yo tampoco he sido el mejor. Pero lo he intentado".
"Cristiano Ronaldo", se asombra Zidane, "quiere ser el mejor. Y lo dice. Pero, cuando tiene la fuerza que tiene... Una cosa es decirlo y otra hacerlo. Él lo dice y después madruga para presentarse en Valdebebas a las ocho de la mañana, dos horas antes de lo previsto. Y ahí se queda seis horas. La gente dice que es un chulo, pero es noble. Buen chico y trabajador. Jugando cada tres días, no puede hacer tonterías y lo sabe. Le da igual meterse presión. Si le silban, le da igual. Al contrario. ¡Le gusta! Está mejor así. A mí que me silbaran no me gustaba nada. Y él habla. Yo, si puedo evitar hablar, no hablo".
Casi obligado por gentileza a hablar del Madrid actual, su análisis es tan radical como cabe esperar de un espíritu libre: "En mi época, como ahora, el Madrid también era un equipo construido para los atacantes. ¿Por qué? Porque un equipo así se hace para que reciba uno, dos goles por partido, porque se lo puede permitir. Porque con esos jugadores tú puedes ir y marcar tres goles por partido. Es lo que hacíamos cuando estaba yo. ¡Siempre ha sido así! Es una filosofía que no gusta a todos, pero no es descabellada si tienes buenos defensores. Tienes a Pepe, Sergio, Garay, Albiol... De todos modos, siempre te harán algún gol. A mí me gustaba porque así volvíamos y hacíamos más. Ronaldo, Figo, Raúl, yo... Era un estímulo. Es lo que... El fútbol es bonito cuando no se sabe nunca lo que va a pasar"

lunes, 14 de mayo de 2012

EL REGATE


1.     Análisis crítico del concepto regate

    Según Bonizzoni (1995) “el regate es una habilidad que consiste en sobrepasar al adversario, manteniendo la posesión del balón”.
    Lacuesta (1997) plantea que “el regate es un procedimiento para eludir la entrada de un adversario y batirle sin posibilidades de que pueda arrebatarle el balón al que lo ejecuta”.

    Sans Torrelles y Alcaraz (1997) “plantean que el regate es una acción de transporte del balón y no es más que el desbordamiento del adversario manteniendo el control del balón”.

    Vargas plantea que “el regate es una acción técnica con aplicación táctica”.

    Pla Sanchis plantea que “el regate es una acción técnica que permite desbordar al rival y dejarlo fuera del radio de acción en el proseguir de la jugada”.
    Gurutz, Serrano y Silva, plantean que “el regate es una acción técnica”. Concepto este que a criterio del autor de la investigación no explica la esencia de la acción de regatear.
    Según Csanadi (2005) se entiende por “regate la serie de movimientos de engaño que ejecuta el jugador con el balón”. En este concepto se omiten algunos aspectos que deben ser considerados en la definición del regate como son: Evadir a un adversario y dominio del balón. Valorando estos dos aspectos se cita a Azhar (1999) el cual plantea que el “regate es la habilidad y el dominio del jugador para afirmarse en su carrera evitando a los adversarios que se oponen al regateador”.
    Como se puede apreciar en este concepto a pesar de que el autor citado hace referencia al objetivo del regate que consiste en evitar a los adversarios que se oponen al regateador, no se hace referencia a la utilización del balón y se utilizan los términos habilidad y dominio como si sus significados fueran lo mismo, dándose a entender que el regate es simplemente correr sin el balón por lo que el autor considera que este concepto puede propiciar una interpretación errónea sobre la esencia del regate.
    Según Gayoso (1991) “el regate es una acción técnica individual, por la cuál el jugador en posesión del balón supera y rebasa, la oposición de uno o varios, adversario sin perder el dominio del balón”.
    Analizando el concepto de regate planteado por Gayoso (1991), se puede observar que ha diferencia del concepto planteado por Azhar (1999), se hace referencia, al uso del balón y se utilizan términos como: superar, rebasar; y dominio del balón, evidenciándose la esencia del regate.

2.     La finta en el regate

    Según Kurt Meinel (1981) se entiende por finta, el gran número y variedad de movimientos desorientadores en los juegos y lucha deportiva. El propio Kurt Meinel plantea que las fintas tienen como propósito provocar una reacción falsa del contrario, que este se anticipe a un movimiento que solo está simulado y no llega a realizarse en realidad.
    Por su parte Csanadi (2005) define la finta como los movimientos y ademanes del futbolista para desorientar a su adversario y puede ser ejecutada con cualquier parte del cuerpo (cabeza, brazos, tronco y piernas). Lograr engañar a uno o a varios jugadores defensivos no es tarea fácil para un regateador, el mismo necesita dominar un grupo de habilidades que le ayudarán en la consecución de su objetivo. En tal sentido el autor se referirá a la finta como elemento necesario en la ejecución del regate, mediante la cual el regateador puede lograr engañar y desorientar al adversario. Para lograr ejecutar una finta durante el juego y que la misma cumpla con su finalidad no basta solo con la voluntad y la decisión del jugador, el mismo necesita poseer un grupo de facultades espirituales y corporales que a continuación se explican.
    Es importante precisar que la ejecución de la finta requiere del factor sorpresa para que la misma logre el objetivo final de engañar al adversario. Todos los jugadores son aptos para realizar un movimiento de finta. Pero esto en si no es suficiente Los movimientos de fintas deben ser convincentes porque, en caso contrario el adversario podrá percibir la intención y el efecto desorientador será inútil. Para lograr ejecutar una finta durante el juego, que la misma cumpla con su finalidad no basta solo con la voluntad y la decisión del jugador, el mismo necesita poseer las siguientes facultades espirituales y corporales.
    Según Csanadi (2005) en su libro El Fútbol tomo I los factores psíquicos y corporales del engaño (Finta) son: Imaginación, la reacción y reflexión rápida, la posición baja del centro de gravedad del cuerpo, la rapidez, la habilidad y el movimiento del adversario. A continuación se explican la importancia de cada uno de estos elementos para una adecuada ejecución de la finta.
    El jugador necesita una gran imaginación y esta imaginación debe manifestarse no solo en la utilización variada de los engaños. Es decir, el buen jugador tiene que observar en fracciones de segundo las consecuencias de sus movimientos, tiene que saber y sentir como reaccionará el adversario a sus movimientos y apropiarse del pensamiento del mismo. Entre los factores psicológicos del engaño se debe tener en cuenta la reacción y reflexión rápida. Del funcionamiento de los nervios depende esencialmente la percepción del movimiento del adversario, el repaso rápido de las situaciones probables, la rapidez de la decisión para el movimiento y su ejecución y el cambio del movimiento iniciado en sucesiones rápidas.
    Entre los factores físicos de la capacidad para el engaño tenemos que mencionar, ante todo, la posición baja del centro de gravedad del cuerpo. Es importante sobre todo en el regate, que el centro de gravedad del jugador quede bajo. El basamento físico de esta aseveración es evidente, el centro de gravedad bajo no tiene tanta oscilación como el centro de gravedad alto. Entre las condiciones físicas tenemos que mencionar la rapidez, los movimientos de engaño, deben ejecutarse en secuencias rápidas porque en caso contrario el adversario será capaz de seguir la serie de movimientos.
    Un requerimiento importante es la habilidad. El jugador tiene que ejecutar movimientos contrarios y desacostumbrados en un periodo corto. A consecuencia de la variedad de los movimientos de engaño, el ritmo tampoco debe ser idéntico en la forma, por lo que se necesita habilidad, coordinación y una ejecución moderada de los impulsos durante la ejecución de los engaños.
    El jugador, al aplicar el engaño, tiene que prestar atención al movimiento de su adversario. Solo puede iniciar el impulso contrario e inesperado si el adversario reacciona al primer movimiento. La ejecución de la finta como acción aislada en el juego de fútbol es más fácil que la ejecución del regate utilizando la finta, debido a que en el regate con finta el jugador debe engañar y evadir al adversario manteniendo todo el tiempo el control del balón, tarea esta que exige del futbolista una coordinación de movimientos muy compleja.
3.     Clasificaciones de los regates
    En este sentido Csanadi (2005) y Gayoso (1991) clasifican los regates en simples (no se utiliza la finta) y compuestos (se utiliza la finta y doble toques al balón). Como se puede apreciar, existen diferentes clasificaciones generales relacionadas con los diferentes tipos de regates que se utilizan en el fútbol, pero el autor considera necesario hacer referencia a algunos tipos de regates simples y compuestos que son ejecutados comúnmente por la mayoría de los futbolistas.
    Según Gayoso (1991) y Azhar (1999) los regates simples pueden ser ejecutados de las siguientes formas:
  • Con cambio de velocidad.
  • Tocando el balón por encima del contrario, ya sea en volea o un balón que llega rasante.
  • Tocando el balón por entre las piernas del contrario
  • Tocando el balón por un lateral del adversario y buscarlo por el otro lateral del adversario.
  • Con el empeine interior
  • Con el exterior del pie y
  • Tocando el balón con el empeine interior, por debajo del centro de gravedad del regateador.
    Gayoso (1991) y Azhar (1999) clasifican los regates compuestos de la siguiente forma:
  • Dobles regates: Son aquellos en los que el regateador toca el balón dos veces de forma sucesiva para evadir al adversario.
  • Regates con finta o regates fintados: Son ejecutados con una o más fintas.
  • Los dobles regates pueden ser ejecutados de las siguientes formas:
  • Doble contacto con el interior del pie.
  • Doble contacto con el exterior del pie.
  • Contacto interior y exterior del mismo pie.
  • Contacto con el exterior y el interior del mismo pie.
  • Pisada del balón y salida por el lateral del adversario.
  • Pisada de balón halarlo y tocarlo por debajo del control de gravedad del cuerpo.
  • Pisada y salida con el interior del mismo o del otro.
  • Vuelta protectora: Giro y quedar de espalda al adversario.
    Por su parte Lacuesta (1997) los clasifica en regate por velocidad donde el regateador puede o no utilizar la finta, pero el factor más importante es la velocidad del futbolista y el regate por habilidad que se ejecuta utilizando las fintas, pero los factores más importantes son la destreza con el balón, el oportunismo y la rapidez de movimientos en los pies.
    Es importante precisar que en estas clasificaciones de regate, los autores citados solo tiene en cuenta la aplicación del regate desde el punto de vista técnico, pero de igual forma los regates pueden ser clasificados atendiendo a su aplicación táctica durante el juego, en tal sentido Azhar (1999) plantea que los regates pueden ser clasificados en Regate de progresión, Regate de desbordamiento y Regate de espera. A continuación se explica en que consiste cada tipo de regate mencionado.

    El regate de progresión: Es ejecutado fundamentalmente por el líbero en los equipos que juegan con jugadores que desempeñan esta función y es el mismo líbero quien utiliza este tipo de regate cuando se encuentra lejos de su portería, provocando que su equipo progrese hacia el terreno contrario, en esta progresión el líbero tiene posibilidad de apoyarse en sus compañeros mediante el pase, este regate permite de igual forma que los medio campistas del equipo construyan el juego ofensivo del equipo.

    Regate de desbordamiento: Este tipo de regate es utilizado por los equipos que juegan centrando su ataque por los laterales del terreno a través de los jugadores laterales con gran velocidad , el atacante aprovecha los espacios creados en los extremos del terreno para dejar atrás a su adversario , este tipo de regate comienza a ritmo lento y luego el regateador acelera brusca y repentinamente , este tipo de regate permite que los regateadores que se desplazan por los extremos , lleguen a las proximidades de la línea de fondo y realicen pases al área de penalti del equipo contrario creando situaciones de peligro que generalmente culminan en gol. Para lograr la eficacia en la ejecución de este tipo de regate el jugador necesita tener varias cualidades físicas y técnicas como son: suficiente desarrollo de la velocidad y la fuerza y poseer buena técnica de golpeo a larga distancia para la realización de los pases cruzados.

    El regate de espera: En este tipo de regate el jugador debe priorizar la protección del balón como aspecto fundamental , ya que el mismo se utiliza en situaciones donde la oposición y el contacto con los adversario son constantes , desde el punto de vista táctico este regate se utiliza por ejemplo cuando el equipo que se encuentra con ventaja necesita mantener el resultado y falta poco tiempo para la culminación del juego, igualmente es conveniente su aplicación contra equipos que aplican marcajes estrechos en bloques defensivos. Se pude plantear que el regate de espera es lo contrario al regate de desbordamiento, ya que exige más control y equilibrio que la velocidad y la aceleración

miércoles, 9 de mayo de 2012


Los síntomas de la alergia mejoran con el deporte

   
 
Los síntomas de la alergia mejoran con el deporte
5 febrero 2012 – En muchas ocasiones, los niños que sufren alergia renuncian a practicar deporte porque tanto ellos como sus padres temen que el ejercicio físico agrave sus síntomas o desencadene una crisis de asma, sin embargo, los pediatras especialistas en alergología afirman que realizar ejercicio físico regularmente, no solo es beneficioso para el aparato respiratorio, los músculos y el sistema cardiovascular y favorece el desarrollo físico, sino que reduce los síntomas que provoca la alergia en los niños afectados por este trastorno y contribuye a que puedan llevar una vida normal acorde con su edad.
La práctica de deporte tiene efectos beneficiosos sobre el sistema inmunológico y, en el caso de los niños alérgicos, esto ayuda a reducir la inflamación que produce la alergia
Los expertos afirman que la práctica de deporte tiene efectos beneficiosos sobre el sistema inmunológico y, en el caso de los niños alérgicos, aporta una ventaja adicional porque ayuda a reducir la inflamación que se produce como consecuencia de la alergia. Recomiendan, eso sí, que el ejercicio se realice en un entorno adecuado y evitando los factores que pueden desencadenar reacciones alérgicas como el frío, el polvo, la hierba… (en primavera, por ejemplo, los alérgicos al polen deben practicarlo en recintos cerrados), y que se escojan deportes que impliquen un esfuerzo físico progresivo y que permitan realizar descansos, como la natación, eltenis o las artes marciales.
Desde la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica (SEICAP) señalan que es muy frecuente que el asma presente un componente alérgico, y que varios estudios indican que esta enfermedad dificulta la práctica de ejercicio físico a uno de cada cinco pacientes. Por ello, aconsejan consultar a un alergólogo pediátrico, que está capacitado para establecer unos criterios y un tratamiento individualizado que permitan al niño alérgico incluir el ejercicio físico en su vida cotidiana. En opinión del doctor Marcel Íbero, presidente de esta Sociedad, ningún niño debe prescindir del deporte por no tener un tratamiento adecuado.